La hospitalización en casa

«No tinc por!»

Me encontraba preparando una entrada en mi blog, sobre una experiencia en HaD en el Pirineo, cuando sucedió el atentado terrorista en Barcelona y he decidido explicaros como se ha vivido entre amigos y compañeros esta terrible experiencia.

A los que queráis aportar vuestra experiencia deciros que publicaré lo que enviéis siempre que no sea racista ni utilice «pornografía documental» ni busque atacar a nadie.   En el mes de abril nos reunimos en esta maravillosa ciudad y disfrutemos de todo lo que hacemos en HaD y todos los proyectos  que aspiramos  llevar a cabo. Algunos acabamos en una cena al lado del Mediterráneo intercambiando experiencias pasadas y futuras.

Para los que no conozcáis la ciudad intentaré «describirla en el mapa»:Es una ciudad de origen neolítico que coge el nombre de Barcino de la colonización romana. Se encuentra situada entre los ríos Llobregat y Besòs, la sierra litoral y el mar Mediterráneo.

Los nativos decimos en dirección Llobregat o Besòs cuando hablamos de como salir de la ciudad y de montaña o mar cuando distribuimos los servicios de la ciudad.

Debemos tener claro que la ciudad ha vivido muchos años de espaldas al mar y «la zona de montaña» era la más apreciada por la burguesía catalana dejando la zona mar a los pescadores y las industrias.

Si hablamos de Ramblas encontraremos más de una : Las Ramblas de Catalunya  que nace en Plaza Catalunya y llega a la Avenida Diagonal. Está situada en pleno centro del proyecto modernista de Idelfons Cerdà que se ve en todos los documentales, donde se aprecian los edificios en forma octogonal (originariamente creados para evitar los asaltos a los transeúntes que eran frecuentes a principios del siglo XlX) y conocido como L’Eixample. Está llena de restaurantes y locales de ocio y sus terrazas son un gran punto de encuentro para gente de todo el mundo. El 23 de abril de todos los años se viste de puestos de libros donde conseguir que tu escritor favorito y amigo Noah Gordon te firme un autógrafo de su último libro.

La Rambla de Barcelona, también conocida como Rambla de las flores por el número de puestos de flores que había, va desde Plaza Catalunya cambiando su nombre en varias ocasiones hasta el puerto delante del monumento a Colón. Antiguamente estaba llena de conventos e iglesias que con el tiempo y los avatares de la historia pasaron a ser Hospitales ahora archivos históricos, teatros o auditorios como el Liceu,salas de exposiciones de arte o el mismo edificio del Mercat de la Boqueria. Está rodeada por calles de origen medieval hechas de piedra y estrechas donde pasear es un deleite porque siempre puedes encontrar un local nuevo u original que añadir a tu experiencia vital. Siempre está llena de turistas de todo el mundo pero también de nacionales. La gran mayoría  de nosotros hemos tenido la vivencia de recorrerla de pequeños, muy cogidos de la mano de nuestra madre, camino de las Golondrinas (unos pequeños barcos que hacen la excursión hasta el rompeolas de la entrada del puerto) y que para muchos era en bautizo de mar, ya podíamos decir que habíamos subido en barco. Entre las calles que la rodean hay barrios tan conocidos como el Raval, antiguamente Barrio Chino. Podemos encontrar el café de la calle Avignon donde Picaso ideó su cuadro » Las señoritas de Avignon» reflejando la imagen de las prostitutas de la zona. Se pueden hacer rutas literarias y culturales como «Nocturna y criminal», » La Catedral del mar» o «Raval secretos y leyendas». Estamos hablando de la zona mar. Aquí no destaca la burguesía sino todo lo contrario.

Se dice que puedes recorrer Barcelona sin salir de su subsuelo y es verdad. En la zona de la que os hablo, al inicio de la Rambla de Barcelona, pasan tres lineas de metro que tienen  parada  cada dos minutos y dos lineas  de trenes que cada quince minutos paran en las estaciones de plaza Catalunya. Sin hablar de la cantidad de autobuses que hacen inicio o fin en la zona, con las consiguientes colas, o de los grandes almacenes y galerías comerciales que están siempre llenos de gente.

Creo que ya os he situado y dejaré de hablar de una ciudad a la que adoro con todo el alma y por la que el día 15 de agosto paseé en dirección a una exposición en el Palau de la Virreina justo delante del mosaico de Miró en la Rambla.

El día 17 de agosto era jueves. En las noticias de las 7h en Tv3 hablaban de una explosión en  Alcanar,  Tarragona. La imagen era terrible. No había quedado en pié ni un trozo de pared. A las 13h ya se hablaba de manipulación de botellas de gas.

Todo transcurría como cada día. Comencé la jornada laboral y en la segunda visita Lorenzo estaba asustado delante de la televisión : había habido un accidente en las Ramblas y un coche había atropellado a mucha gente.

Aunque no era oficial todos pensábamos en un ataque terrorista.

Al salir del domicilio comencé a enviar mensajes buscando a familia y amigos que viven o trabajan en la zona. Nos buscábamos unos a otros y en cada respuesta de «nosotros bien» recibías un «subidón» de adrenalina.

A las 23,15 localicé a Anna Torres que estaba ayudando en Sant Pau ( Hospital).

Al acabar la jornada ya se sabía que había sido un atentado yijadista que no podríamos ir a donar sangre porque los Bancos de Sangre estaban colapsados y que no podríamos ni salir ni entrar de la ciudad porque los Mossos habían puesto en marcha la operación «gàbia» (jaula) y la ciudad había quedado paralizada.

Durante las horas siguientes se sucedieron las escenas de compartir experiencias, el miedo de algunas personas a salir a la calle y las aventuras y vivencias de amigos, familiares y conocidos.

Os he de decir que si grande fue la repercusión del atentado la solidaridad de todo el mundo desbordó lo imaginable.

En un grupo de amigos que tenían una cena algunos pudieron llegar pero tardaron nueve horas en poder salir de la ciudad. Los vecinos bajaron a la calle con lo que tenían en casa: botellas de agua, refrescos y comida para las personas que estaban atrapadas en sus coches. Jose Antonio Narboa explicaba que nadie hablaba ni protestaba «es el primer atasco que veo en el que nadie se queja de nadie»…»Nadie se atrevía a dejar el coche y seguir caminando. Parecía que la normalidad era esperar y daba calor humano.»

Miguel García trabaja en el Banco de Sangre de Hospital Clínic y acudió inmediatamente en apoyo de sus compañeros porque le habían dicho que en menos de una hora había una cola de 80 personas dispuestas a dar sangre, en hora y media en Hospital del Mar la cola era de 200 personas.

Julio Pasqual que era el médico responsable del dispositivo del Hospital del Mar tuvo que pedir a la avalancha de personal que se había presentado de forma voluntaria a reforzar las urgencias, que volvieran a casa. El hablaba de » una experiencia intensa y a la vez una respuesta emocionante y positiva de los profesionales, las víctimas y los familiares». Habían recibido ofrecimientos de todo tipo de profesionales, desde traductores, psicólogos, incluso simples ciudadanos que se ofrecían para hacer acompañamiento o llevar comida.

La pareja de Carmen se llama Albert ,es enfermero y vive en las Ramblas. Al oír lo que ocurría bajó para ayudar y se encontró con dos policías de paisano que indicaba a los presentes ir en dirección contraria. El se presentó como enfermero y le dejaron pasar. Según él, para ser prácticamente espectador porqué en el tiempo que él había tardado en bajar de su casa a la calle el servicio de emergencias médicas había montado su dispositivo, «totalmente coordinados y organizados se comunicaban con las miradas, solo puedo decir que tenemos la suerte de disponer de unos grandes profesionales».

Algunos compañeros de profesión, como el caso de Anna, no podían imaginarse que su jornada laboral, ese día, duraría hasta las doce de la noche y que pasaría la tarde en el servicio de urgencias del Hospital de Sant Pau ayudando en lo que se podía.

Agnés Bartomeu vive con sus padres y su hermana a cien metros de las Ramblas y esa tarde habían salido a comprar y vió que estaba todo cortado. Conocieron lo que había pasado por unos ingleses que estaban en su puerta y que no podían llegar a su hotel a pocos metros de donde estaba el control de los Mossos. Les ofrecieron entrar en el portal de casa y esperar. Ellas subieron a su domicilio y de tanto en tanto fueron bajando para conocer como estaba la situación. A las once de la noche seguían sin poder pasar. Unas chicas italianas estaban muy asustadas y lo tenían muy difícil para llegar a su hotel porqué el transporte público estaba parado, solo los taxista ofrecían gratis sus vehículos para que la gente pudiera llegar a sus hoteles o domicilios. Agnes y su hermana invitaron a las chicas a subir a su casa y llamaron a su familia, la embajada y el hotel. Repasaron las noticias en la televisión y se quedaron a dormir.

A lo largo de la noche se fue evacuando a las personas refugiadas en tiendas y lugares públicos.

Jordi Borda es hermano de una compañera. Se encontraba en la zona cuando sucedió todo y explicaba que «el despliegue de seguridad fue muy pero que muy rápido y muy eficiente». Es reportero gráfico y ha estado en muchas manifestaciones y eventos públicos de todo tipo. A él le llamó la atención» el miedo en la cara de la gente y el contraste entre la gente que estaba en el sitio del atentado y la gente que estaba fuera de la zona y seguian haciendo sus compras y turismo». Estaba muy molesto con las portadas de algunos diarios muy agresivas para su gusto. Él lo llamaba   «pornografía gráfica». Se preguntaba si en el caso de que algunas de las victimas hubiera sido el hijo del director del diario se habrían publicado y menos en portada. Recordaba que en otros países eso se cuidaba y que la BBC no lo había permitido, en su día, porque según él es «carnaza para esos buitres de ISSI». Se alegraba de que las redes sociales » les habían dado caña» a esos directores pseudoperiodistas.

Durante las  horas siguientes se sucedieron una multitud de mensajes de WhatsApp en los que se daban numerosas informaciones falsas. Finalmente desde el Twiter de els Mossos  se iban desmintiendo todas. Detrás de un mensaje que le había pasado un amigo de un amigo llegaba otro que lo desmentía.

También empezaron a sucederse mensajes ofensivos como  «Tranquilos, los que han muerto no son personas son catalanes». «Echemos a toda la basura apestosa de moros»… Si ademas sabes que uno de los niños muertos es miembro de una familia que conoces, que sabes que educan a sus hijos en la tolerancia al diferente, el trabajo en equipo y el esfuerzo personal porque pertenecen al mismo grupo Scouting o Escoltismo de tus hijos, te das cuenta que debemos insistir en hacer una sociedad mejor.

Acabamos el día dieciocho con una manifestación fascista organizada por La Falange, Generación identitaria y Democracia nacional. Todos buscaban peces en el rio revuelto y creyeron que gritando consignas contra los musulmanes los ciudadanos se pondrían en pie y conseguirían una revuelta. Pero los que salieron revueltos fueron ellos, echados por grupos de vecinos y grupos antifascistas.

Si no tenemos claro que esto no es una guerra religiosa sino un ataque de fanatismos extremista, habría que dejarlo claro.

Yo no veo diferencia entre el señor del KKK que coge su coche y atropella al que no opina como él y el joven yijadista que atenta en las Ramblas. Lo único que les diferencia son los medios.Los dos son lo bastante radicales como para matar y lo bastantes sordos como para no dialogar.

Después se sucedieron los mensajes pidiendo a la familia y a los musulmanes que pidieran perdón y yo me pregunto ¿ los padres de los asesinos o los vendedores de drogas salen a pedir perdón por haber criado un hijo que acabó atracando y matando? La madre salió pidiendo perdón.

Todos nos preguntamos ¿cómo unos chavales que su madre mandaba a rezar acabaron atentando en una red terrorista? ¿Cómo puede, el hijo que has criado, salir con los amigos de la infancia a tomar una copas y acabar matando a cambio de unas pastillas de estasis? Todas son redes asesinas.

En los días siguientes fuimos capaces de ver » la que se habría montado» si les llega a salir bien el atentado y trasladan las botellas de butano a Barcelona.

La manifestación que se hizo gritaba » no tinc por» no tengo miedo y a mi me recordaba  una canción infantil del Club Super tres (programa de Tv3) «Uh,oh,no tinc por» y en la que la letra dice » se que he de luchar para no dejar escapar todo lo que la vida me trae»…»  ser valiente es mejor que ser fuerte».

3 comentarios

  1. Montse

    Una descripción muy acertada, Eva, y totalmente de acuerdo contigo: no debemos dejarnos vencer por el miedo.
    Un abrazo!

  2. Montse Safont

    Trovo la teva descripció dels fets molt fent feta, pensada i fruit de la reflexió. Desgraciadament davant de fets tan durs i inesperats la tendencia és «vomitar» allò que ens passa pel cap. Tal i com dius, la premsa sensacionalista no ajuda gens.
    Sort que s`ha pogut veure que el seny, la solidaritat, el sentit comú I la força de les persones ha anat per davant.
    Gràcies Eva per compartir aquest relat!
    Les dues vegades que l`he llegit m`han emocionat les teves paraules.
    :-) :-)

    • Eva

      Gracies

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